19/05/2017

Tucumán

Para Paul Hofer, las redes sociales incrementan la percepción de la inseguridad

El secretario de Seguridad Ciudadana señaló que desde 2013 hasta la fecha el número de homicidios durante robos descendió llamativamente pero la sensación de la gente no concuerda con estos datos.
Ampliar (1 fotos)

Paul Hofer, secretario de Seguridad Ciudadana.

Las redes sociales generan una percepción de inseguridad mayor a las cifras, según Hofer
REALIDAD V/S SENSACIÓN
El secretario de Seguridad diferenció entre criminalidad subjetiva y objetiva e indicó que la percepción de la gente a veces no concuerda con los datos estadísticos.
 19 May 2017
Hofer anunció que bajó el número de homicidios en ocasión de robo.
Paul Hofer, secretario de Seguridad Ciudadana, indicó que la percepción de la inseguridad no corresponde a los datos estadísticos. El secretario distinguió entre criminalidad objetiva, que corresponde a los números “reales”, y criminalidad subjetiva, que es lo que la gente percibe. “Hoy, las redes sociales han generado que la gente potencie distintos hechos que les ha tocado vivir. Hechos delictivos o hechos donde muchas veces una manifestación, o un corte de calle, o el avasallamiento de los trapitos como situaciones que les generan inseguridad. (...) Nueva York bajó de la década del 90 a la fecha más de un 80 por ciento los índices de homicidio y sin embargo hoy usted hace una consulta en los suburbios de nueva york y la percepción de riesgo es altísima. En Chile, lo mismo”, ejemplificó.
Menos homicidios en ocasión de robo
En la entrevista con Radio Q, el funcionario provincial indicó que desde 2013 hasta la fecha el número de homicidios durante robos descendió dramáticamente.
“Lo fundamental es que es todo este proceso se han reducido un 33 por ciento los homicidios en ocasión de robo”, remarcó el funcionario, que explicó que “más del 50 por ciento de los homicidios de la provincia son producto de la violencia intrafamiliar o intervecinal, en donde hay un vinculo previo entre la víctima y el victimario”.
“Son situaciones entre parejas, amigos, familiares. Muchas veces se dan en fines de semanas largos, en ciertos días muy particulares y en ciertos horarios. Y, por supuesto, en ciertas zonas donde sabemos que hay una complejidad social importante, en donde una discusión o un simple hecho vecinal termina en un hecho de sangre”, ejemplificó.
Motoarrebato: el principal problema
A pesar de que desde su secretaría logró números “favorables”, Hofer reconoció que el principal problema que hoy se vive en Tucumán en relación con la seguridad es el de los “motochoros”.
“Hoy la problemática de Tucumán es el motoarrebato. Es un delito social que no tiene una forma sistémica”, reconoció y remarcó que “el delincuente también hace inteligencia”. “Muchas veces trabajan de dos o tres motos y ven en cualquier punto una oportunidad”, indicó el funcionario. “Hace unos días me decían ‘¿cómo puede ser que a metros de la comisaría puedan robar?’. Y sí, el personal policial no está fuera de la comisaría y el delincuente va a buscar la posibilidad aunque sea el espacio más pequeño para cometer el delito”, sostuvo.
Además, el funcionario –que ocupa ese cargo desde la gestión de José Alperovich- responsabilizó en parte a los legisladores, ya que desde su punto de vista hay una “situación que ha quedado inconclusa en materia legislativa con respecto al control sobre las motos”. En ese sentido, cuestionó la falta de inmediatez del accionar de la Justicia y consideró que el ciudadano percibe que “no ha tenido la respuesta del Sistema Judicial para disuadirlo o inhabilitarlo (al delincuente)”.
Ingreso a la Policía y polémica
Hofer, además, minimizó la polémica en torno al joven cadete de la Escuela de Oficiales que denunció que sufrió daño renal por los “bailes” a los que los somenten.
“El proceso de incorporación a la Escuela de Policia, tanto para la Escuela de Oficiales como para la de Suboficiales se hace una vez por año, es por internet”, detalló el funcionario, que negó que se pueda entrar por “contactos”, ya que el examen teórico es absolutamente anónimo y que la Facultad de Educación Física es la encargada tomar examen físico. “Concluído eso se va al examen psicológico, lo hace el cuerpo de psicólogos de la Policía de Tucumán”, precisó. Luego, se realiza una lista por orden de mérito y los primeros 50 civiles van a la Escuela de Oficiales. El resto de los aprobados, según las vacantes, a la de suboficiales.
Consultado por las exigencias a las que se somete a los alumnos, Hofer indicó que: “Estamos preparando policías, no estamos preparando profesores de Actividades Prácticas”. Por ese motivo, consideró necesario “marcar un nivel de disciplina, de adoctrinamiento y de seguimiento a la normativa y a la autoridad”. “Eso no quiere decir que debe haber abusos”, aclaró.
Además, negó que el joven se haya dañado los riñones en el marco de las actividades de ingreso. “Es imposible que un médico pueda diagnosticar que la insuficiencia renal que dice haber tenido este aspirante sea producto de la actividad física”, aseguró e indicó que cuando ingresó, el joven fue sometido a un examen por el que le dieron un informe médico expedido por el Siprosa que indicaba que estaba apto.
Asimismo, Hofer expresó que hay una tasa de ingreso de menos del 5 por ciento a la Policía. “Se presentan 100 y aprueban cinco”, graficó. “El año pasado fue del 3 por ciento”, comparó.
En ese sentido, indicó que “ser policía no puede ser, ni va a seguir siendo, una ‘bolsa de trabajo’”.
Asimismo, indicó que el año pasado desafectaron a más de 15 personas que ya estaban trabajando por un cúmulo de situaciones como la presentación excesiva de notas médicas, de sanciones, causas penales y de hechos de indisciplina. “Creen que no hay ningún tipo de control y acá hay un seguimiento de todos”, advirtió.
Sin embargo, destacó que la mayoría de los que logran ingresar, lo hacen con vocación de servicio. “Pasar 3 años en la Escuela de Policía, en algunos casos internos, no es fácil y creo que en este sentido hemos visto muchos chicos con vocación”, reconoció.
“Normalización” y ascensos
Además, Hofer indicó que en la fuerza policial, desde su cartera han generado un “proceso de normalización” que incluye una serie de ascensos que no se realizó en las gestiones anteriores.
“Este año vamos a tener 2500 ascensos”, anunció. Hofer indicó que de los 8100 u 8400 efectivos que hay en la provincia, 7900 accedieron o accederán este año a un ascenso.

Paul Hofer, secretario de Seguridad Ciudadana de la provincia, considera que en los últimos tiempos las redes sociales incrementan la percepción de la inseguridad, por lo que la sensación de los ciudadanos no coincide con los datos estadísticos reales sobre la cantidad de delitos.

El secretario distinguió entre criminalidad objetiva, que corresponde a los números “reales”, y criminalidad subjetiva, que es lo que la gente percibe. “Hoy, las redes sociales han generado que la gente potencie distintos hechos que les ha tocado vivir. Hechos delictivos o hechos donde muchas veces una manifestación, o un corte de calle, o el avasallamiento de los trapitos como situaciones que les generan inseguridad. (...) Nueva York bajó de la década del 90 a la fecha más de un 80 por ciento los índices de homicidio y sin embargo hoy usted hace una consulta en los suburbios de Nueva York y la percepción de riesgo es altísima. En Chile, lo mismo”, ejemplificó.

En la entrevista con Radio Q, el funcionario informó que desde 2013 hasta la fecha, el número de homicidios durante robos descendió notablemente. “Lo fundamental es que es todo este proceso se han reducido un 33 por ciento los homicidios en ocasión de robo”, remarcó.

Además, aprovechó para explicar que “más del 50 por ciento de los homicidios de la provincia son producto de la violencia intrafamiliar o intervecinal, en donde hay un vinculo previo entre la víctima y el victimario”. Y añadió: “Son situaciones entre parejas, amigos, familiares. Muchas veces se dan en fines de semanas largos, en ciertos días muy particulares y en ciertos horarios. Y, por supuesto, en ciertas zonas donde sabemos que hay una complejidad social importante, en donde una discusión o un simple hecho vecinal termina en un hecho de sangre”, ejemplificó.

A pesar de este descenso en el número de delitos, Hofer reconoció que el principal problema que hoy se vive en Tucumán en relación con la seguridad es el de los “motochorros”. “Hoy la problemática de Tucumán es el motoarrebato. Es un delito social que no tiene una forma sistémica”, reconoció y remarcó que “el delincuente también hace inteligencia”. “Muchas veces trabajan de dos o tres motos y ven en cualquier punto una oportunidad”, indicó el funcionario.

“Hace unos días me decían ‘¿cómo puede ser que a metros de la comisaría puedan robar?’. Y sí, el personal policial no está fuera de la comisaría y el delincuente va a buscar la posibilidad aunque sea el espacio más pequeño para cometer el delito”, sostuvo.

Además, el funcionario responsabilizó en parte a los legisladores, ya que desde su punto de vista hay una “situación que ha quedado inconclusa en materia legislativa con respecto al control sobre las motos”. En ese sentido, cuestionó la falta de inmediatez del accionar de la Justicia y consideró que el ciudadano percibe que “no ha tenido la respuesta del Sistema Judicial para disuadirlo o inhabilitarlo (al delincuente)”.

Hofer, además, minimizó la polémica en torno al joven cadete de la Escuela de Oficiales que denunció que sufrió daño renal por las torturas a los que los someten. “Estamos preparando policías, no estamos preparando profesores de Actividades Prácticas”. Por ese motivo, consideró necesario “marcar un nivel de disciplina, de adoctrinamiento y de seguimiento a la normativa y a la autoridad”. “Eso no quiere decir que debe haber abusos”, aclaró.

Además, negó que el joven se haya dañado los riñones en el marco de las actividades de ingreso. “Es imposible que un médico pueda diagnosticar que la insuficiencia renal que dice haber tenido este aspirante sea producto de la actividad física”, aseguró e indicó que cuando ingresó, el joven fue sometido a un examen por el que le dieron un informe médico expedido por el Siprosa que indicaba que estaba apto.

Asimismo, Hofer expresó que hay una tasa de ingreso de menos del 5 por ciento a la Policía. “Se presentan 100 y aprueban cinco”, graficó. “El año pasado fue del 3 por ciento”, comparó. En ese sentido, indicó que “ser policía no puede ser, ni va a seguir siendo, una ‘bolsa de trabajo’”.

Asimismo, indicó que el año pasado desafectaron a más de 15 personas que ya estaban trabajando por un cúmulo de situaciones como la presentación excesiva de notas médicas, de sanciones, causas penales y de hechos de indisciplina. “Creen que no hay ningún tipo de control y acá hay un seguimiento de todos”, advirtió.

Sin embargo, destacó que la mayoría de los que logran ingresar, lo hacen con vocación de servicio. “Pasar 3 años en la Escuela de Policía, en algunos casos internos, no es fácil y creo que en este sentido hemos visto muchos chicos con vocación”, reconoció.

Además, Hofer indicó que en la fuerza policial, desde su cartera han generado un “proceso de normalización” que incluye una serie de ascensos que no se realizó en las gestiones anteriores.
“Este año vamos a tener 2500 ascensos”, anunció. Hofer indicó que de los 8100 u 8400 efectivos que hay en la provincia, 7900 accedieron o accederán este año a un ascenso.


Recomienda esta nota: